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Miércoles, 12 De Diciembre De 2018

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FM Pehuenche
Deportes

Pacífico, amo y dueño del fútbol alvearense

19 de Noviembre - El Lobo venció 2 a 1 a Bowen en la final de vuelta, y volvió a dar la vuelta olímpica en el Gigante de Cemento. El global fue 3-1.

Luego de varios años de sequía en nuestro departamento, El Lobo volvió a consagrarse campeón, tras un torneo extraordinario de la mano de Gonzalo Constanzo.

Tras un primer semestre complicado, El Lobo apostó por la dirección técnica de un joven como Costanzo, que bien conoce los pasillos de la institución de Avenida Libertador Norte.

Con un plantel plagado de hombres de experiencia, más el aporte de algunos pibes del club, Pacífico cambió mucho la cara de un torneo a otro. Pocos refuerzos engrosaron las filas del Albinegro, y los que llegaron, se acoplaron rápidamente y de la mejor forma.

En la vereda de enfrente, la Unión Social y Deportiva Bowen también tuvo lo suyo. Con un proyecto muy serio a cargo de Walther Fernández, El Naranja recuperó caras muy importantes, y sumó algunos valores de las divisiones menores que ya comenzaron a dar que hablar.

El 1 a 0 obtenido en la ida, le permitió al Lobo jugar el choque de vuelta con mucha tranquilidad, y calma.

El trabajo de Bowen en el choque de vuelta no fue para nada opaco, a tal punto que contó con muchas ocasiones de complicarle la existencia a Constanzo y compañía durante la tarde de este domingo.

Tal vez la historia hubiese sido otra si entraba la de Marcelo Sánchez, que con el arco solo, desperdició el primero de la tarde cuando se jugaban 20 minutos.

Esta no fue la única aproximación, ya que el buen trabajo de Maximiliano Lara y Matías Martínez, por momentos le trajeron algunos dolores de cabeza al local.

El dueño de casa nunca fue menos que su rival, y apoyándose en la experiencia de Luciano Peinado y Guillermo Bodnarsky, más la verticalidad de los siempre punzantes Leo Anzorena y Fausto Serquera, lograron llevar peligro en más de una ocasión al arco defendido por Amilcar Miranda.

Fue el propio Bodnarsky, que con un zapatazo de más de 30 metros, venció a Miranda y puso el 1 a 0.

Las tribunas, con un marco imponente, explotaron de felicidad y así comenzó a cristalizarse esta nueva estrella.

Con la ventaja a favor, Pacífico creció más en el juego, y sobre el cierre del primer tiempo anotó el segundo por intermedio de Serquera.

El ex Ferro Carril Oeste marcó el segundo, y mandó a su equipo a las duchas con una ventaja por demás interesante.

En el complemento, con mucho amor propio, Bowen llegó al descuento gracias al tanto convertido por Edgardo Manzano.

Si bien la visita por momentos intentó llevarse puesto a su rival, la solidez defensiva de Pacífico estuvo a la orden del día, cerrándole así todos los caminos a los hombres del este departamental.

El cronometro siguió avanzando en el Gigante de Cemento, y poco a poco, los simpatizantes del Lobo comenzaron a sentir cada vez más cerca la gloria de un nuevo campeonato.

Cuando el pitazo del árbitro José García se escuchó, los abrazos, lágrimas y dedicatorias inundaron de felicidad el Gigante de Cemento.